Un olor a sol se mezcló con mis recuerdos, una brisa al caminar, una sonrisa tatuada. Y un impulso me llevó a llamarte, y que bien hice al devolver la mirada a tu mar, que cálido me sentí, que húmedo, que pez de nuevo. Sí! fue eso! me sentí como un pez luego de retornar de un desierto y ya te imaginaras lo bien que me hizo...
Ya que tu nombre me recuerda a la sonido de las olas, ya que el sueño de tus abrazos me enciende el alma en mil fuegos. Fuegos que se calman con el pasar de los días, pero que simplemente duermen, como dragones esperando que un tesoro llegue a ellos, para guardarlo con recelo, con exaltación y gozo. Ay mi lejana musa, si supieras, Sí! lo sabes; cuanta falta me has hecho en estos meses de desolación, de aprendizaje. Y no se me podría ocurrir un presente distinto para nuestras mentes, inclinadas al arte, consumadas al arte, enamoradas del arte, incluso celosas del arte... ¿Celosas? que reiterada palabra pronuncian mis labios, será que tengo celos de que el viento te abraza quizás, de que un árbol te da sombra y te escuché tal vez, celos de que en tus sueños hablas y no sabes que también te escucho, que también te sueño, que también te abrazo, y entiendo la tristeza que ocasiona la distancia, que entiendo más allá de las palabras lo que hace una lágrima al rodar, pero no vengo a ofrecerte tristeza, la divina nostalgia la conservaré oculta, para que no nos haga daño por mucho tiempo.
Esta vez, y como siempre, te he buscado con mil propósitos y con ninguno, muchos de ellos a causa del bienestar que me produces, y muchos otros para saber que no me olvidas, que me he grabado en ti como tú lo has hecho en mí, que "una estrella brilla en la hora de nuestro encuentro" y sigue brillando al colgar del cielo, pues continua dando su diáfana esperanza al corazón que a veces suspira cansado, fatigado de tanto amar, de tanto entregarse sin medida y no temer al resultado, porque de otra forma ¿Valdría la pena vivir? Ya encaminaremos nuestros pasos con más cautela, y sentiremos que la realidad supera la fantasía, y que este sentimiento universal se desborda en todas partes, en la soledad y en la compañía.
Bastas melodías me han atravesado, tantas como recuerdos gratos tengo de ti. Como recordar tu mirada indagar en los espacios más ocultos, proyectando tu luz a las esquinas que yo mantenía olvidadas, que me hiciste tener en cuenta para crecer, que quise obviar para no sufrir, pero que terminé aceptando para continuar. Largos pasos nos llevaron de su ritmo por las calles que debemos extrañar, y enormes palabras nos ataron alguna vez o nos siguen atando, incluso en el silencio, que se enamora de la vida simple y del ruido. Y si nos unen estos lazos como cuerdas infinitas, invisibles... como el zorro al principito, nos fuimos domesticando, y así con todo, con la música, con el teatro, con el cine, con la poesía, con la vida. Nos fuimos uniendo a la inmensidad del Cosmos, cada uno con su Caos, cada uno en su Cronos... cada cual con sus metáforas, haciendo inteligible su vida en algún punto, y desvanciendose hasta encontrar las verdaderas formas, las más hermosas, las más sencillas. Deshaciendo los nudos, los lazos inservibles, lo amores pasajeros, los cuentos de nunca acabar que jamás deberían terminar... Así nos fuimos confundiendo, repitiendo un ciclo inevitable, recordando antiguos sentimientos, y esperando el alba para olvidar el malestar de las heridas, pero como fénix... ya renacerán de las cenizas sin la necesidad siquiera de reposar, descasaremos otro día, cuando toquemos el cielo quizás y halla tiempo para ver la vida con más calma. Te extraño. Y este breve eclipse me devolvió la vida, me introdujo en el espacio que abandone por descuido, no sé si de sol o de luna, tal vez de los dos, eso me hizo, me hace bien, gracias por la compañía, gracias por ocupar el mismo punto cardinal de cielo, ya nos volveremos a eclipsar, para encontrarnos... para dejar en nuestro lugar esa estrella que siempre brilla.
1 comentario:
ijjjjj!
Juepucha.
Este man estaba muy inspirado. ¡Por poco caigo rendido a tus pies! a causa de la belleza de tus poemas.
Muy bueno. Muy bueno.
Me alegro mucho que esos sentimientos se conviertan en belleza poética, en luz para tus ojos. En sabiduría para el corazón y para el alma.
Te felicito.
¿Qué podría decir ella al respecto?
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